El Zahir

Junto con La escritura del Dios y El Aleph, este relato forma el trío sobre el microcosmos panteísta.
El autor enumera en primer lugar las distintas apariencias que el Zahir ha tomado a lo largo de la historia y de la geografía: una moneda, un tigre, un astrolabio….
A continuación nos introduce a teodolina Villar, con una descripción irónica de la muchacha, bella, insustancial, seguidora servil de la moda. Nos habla del velatorio de ésta y a la salida del mismo es cuando recibe el Zahir como cambio de una consumición en un bar. Primeras reflexiones acerca del Zahir.
Se desprende de la monedaen un intento de liberarse de su particular influjo, que no conocemos todavía pero que adivinamos maléfico. Sin mebargo, la imagen de la moneda le obsesiona y lo persigue.
Un libro de Julio Barlach le desvela la naturaleza de su mal: sabemos entonces que el maleficio consiste en la imposibilidad de dejar de pensar en el Zahir.
Termina el relato ocon la siguiente reflexión: “Quizás yo acabe por gastar el Zahir a fuerza de pensarlo y de repensarlo; quizás detrás de la moneda está Dios”
La moneda es, pues, el símbolo del universo y por ello es también el símbolo de Dios.
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